Vida de una universitaria

Vida de una universitaria

Carta enviada por una anónima



Hace algunos años, cuando empecé mi vida universitaria, conocí varios chicos con los cuales tuve mis primeras experiencias sexuales. No fueron del todo malas, pero sentía que realmente me faltaba mucho por experimentar.  Los chicos con los que había estado se enfocaban mucho en autocomplacerse antes que provocar placer. Siempre tuve esas ganas de experimentar; nunca las sacié.

La semana pasada tenía una presentación súper importante y estuve días preparándome junto a mí mejor amiga. Llego el gran día, estaba súper nerviosa y mi amiga tratando de que me sintiera mejor, me pidió que me quedara en su casa para asegurarse que llegaríamos las dos juntas y no tener inconvenientes.

Acepté (me pareció buena idea), así que fuimos a mi hospedaje, recogí algo de ropa y nos dirigimos a su casa. A la mañana siguiente me levante temprano, me prepare y me mantuve esperando en la sala por mi amiga. Varios minutos después sale y se veía EXPECTACULAR. 

Mi amiga se queda observándome detenidamente unos segundos.  Me pregunta: ¿No traiste otra ropa? Le dije que no y me pidió que la acompañara a su cuarto. Me presta de su ropa un traje blanco y me lo pruebo.  ¡Jamás en mi vida me había sentido tan sexy! No niego que también sentía un poco de inquietud por ser muy escotado y corto, pero esa inseguridad la ignoré.

Llegamos a la universidad, dimos nuestra presentación y fue todo un éxito. Para celebrar fuimos a un bar que había cerca de la universidad. El dueño del bar era el papá de mi amiga.

Nos dimos varias copas y bailamos. Minutos después llega el novio de mi amiga, se queda un rato con nosotras y luego se van del lugar juntos. Ella se despide muy risueña.

Pensé, ¿cómo voy a regresar si no tengo carro y vine con ella? Salgo del bar a ver si consigo un taxi o pedía un Uber. Casualmente el papa de mí mejor amiga salía del lugar y me pregunta si tenía como volver y si quería, estaba dispuesto a dejarme en el hospedaje.

¡Perfecto! Me salvo la vida… De camino me pregunta: ¿qué tal les fue hoy en la presentación? Super bien, contesté. Luego me pregunta que si iba a estudiar en verano o me iba con mis padres, contesté que realmente no sabía qué haría.  Sonrió y continuó el viaje.

A unas cuadras de mi hospedaje lo observo fijamente y me doy cuenta que es un hombre mayor y que además era súper atractivo. Así que, mi respiración empieza a cambiar. Se da cuenta de que lo miro y pregunta si estoy bien. Si si, solo lo miro porque es un hombre súper atractivo, contesto.  Sonríe con picardía y agradece mis halagos.

Llegamos al hospedaje. Sonrió y le agradezco. Me bajo de su carro,  súper nerviosa y temblando de hecho; jamás había estado tan excitada.

Corro al cuarto desesperada y me acuesto en la cama. Me subo el traje, abro las piernas y comienzo a tocarme. Estoy super húmeda.

No sé si el alcohol tuvo la culpa o qué demonios, pero jamás había estado tan mojada.  No pude aguantar y me masturbé.  ¡Nunca lo había echo!

Sentía como mis dedos humedecidos entraban en mí una y otra vez. Sentía el interior de mi vagina contrayéndose y no me detuve hasta llegar al orgasmo….yo sola… fue increíble…

Pasan los meses y no lo vuelvo a ver. Decido pasar el verano estudiando; para mí era mejor, así terminaba más rápido la universidad.  Uno de esos días regresé con otros amigos al mismo bar. Lo busqué con la mirada en todos lados, pero no lo veo. Me tomo unas copas, voy al baño y veo que tiene una nota de fuera de servicio. La ignoro y entro. ¡Boom! La tentación echa hombre dentro del baño… Estaba allí dentro. Lo saludo y no se voltea. Me dice que está fuera de servicio y sigue reparando una tubería rota.

Le digo con más fuerza que soy yo,  él voltea y sonríe.  Hola, ¿como estás? Hace tiempito no te veía, me dice.  Le digo que sí y sonrío.

Comienza esta tensión sexual solo de verlo. ¡Al diablo! Hoy quiero coger… Me le acerco y lo beso.  Él sonríe y dice: sé que querías…

Entramos a un cubículo, él cierra la puerta. Me sube el traje, me besa. Desabrocho su pantalón e introduzco mis pequeñas manos. Me arrodillo, lo miro a los ojos un poco temblorosa pero comienzo a hacer arte con mi boca a dibujar patrones con mi lengua. Desde abajo lo veo disfrutar mientras juego. Lo tenia completamente en la boca… Lo saco bruscamente y busco aliento. 

Me pone de pie y levanta mi pierna. Ahora es él quien se arrodilla y juega a ser artista. Con su cabeza entre mis piernas, siento como su lengua puede crear patrones y formas que recorren toda mi entrepierna húmeda del néctar del placer.

Nunca había sentido lo que estoy sintiendo Dios!.  Este hombre mueve su lengua con firmeza y delicadeza es una combinación perfecta. Siento como lentamente me introduce uno y luego otro dedos. ¡Maldita sea! Jamás pensé sentir tanto placer en un momento….

Sentir como retuerce su lengua y sacude los dedos dentro de mí…. ¡Ay! No aguanto más…  Siento como mi  interior se contrae una y otra vez. Cada vez con más fuerza. ¡NO PARES! Mis piernas tiemblan… Siento como puedo terminar en su boca…. Nadie en el mundo trazo formas y patrones de esa forma.

Cambiamos de posición,  me coge por el pelo. Puedo sentir como poco a poco entran en mí. Se me acerca al oído y me dice: con los mayores no se juega…. Prefiero quedarme a estudiar cada verano después de revivir ese encuentro… Necesito por lo menos, volver a trazar esas formas y patrones así sea sola.

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